NOTAS PARA EL SALMO. CANTAR LOS SALMOS

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 Modo de cantar los Salmos

Rey David cantando salmos

Rey David cantando salmos

El Salmo responsorial debe ser cantado. También puede ser recitado, pero es preferible el canto. A raíz de la reforma litúrgica emprendida por el Concilio Vaticano II se han compuesto numerosas melodías que permiten cantar muchos de los Salmos que utilizamos en la liturgia, pero también disponemos del “tono salmódico”, una línea melódica que una vez aprendida nos dará una herramienta extraordinaria para el canto de los Salmos.

Es importante recordar que la mayoría de las musicalizaciones de los Salmos no se han compuesto pensando en la liturgia dominical por lo que nos encontramos con textos muy largos, a veces adaptados de forma libre al sentimiento y poesía de su autor. Los Salmos que se proponen para la Liturgia de la Palabra han sido seleccionados en consonancia con la primera lectura y para ser orados en el contexto de la Palabra; no tienen más de tres o cuatro estrofas que se alternan con el estribillo. Por eso consideramos preferible aprender a cantar los Salmos para la liturgia tal y como se proponen en el Libro del Salmista, una obra de carácter no oficial pero que tiene el respaldo de la Comisión Episcopal de Liturgia de España.

Para cantar los Salmos hay dos modos de hacerlo:

  1. El modo directo, en el que el Salmo se canta sin que la asamblea intercale la respuesta, y lo cantan, o bien el salmista o cantor del Salmo él solo, o bien todos a la vez.
  2. El modo responsorial, que ha de ser el preferido en la Celebración eucarística. El salmista o cantor del Salmo canta los versículos del Salmo y toda la asamblea participa por medio de la respuesta. Esta forma responsorial va de más a menos:
    1. La forma ideal: el salmista canta el Salmo y la asamblea canta la respuesta propia. El principal, y quizá único problema de esta forma, es que necesita un salmista, alguien capaz de hacer adecuadamente la cantilación del Salmo, lo que no es fácil de encontrar en todas nuestras comunidades y parroquias.
    2. Las formas válidas: el lector proclama el Salmo y la asamblea canta la respuesta propia intercalada; o bien, el Salmo es cantado o proclamado de modo directo con la respuesta final común a la Palabra.
    3. La forma menos correcta: el lector proclama el Salmo y la asamblea recita la respuesta. Siendo la forma menos correcta, sin embargo es muy habitual. Esta forma dificulta la meditación porque la asamblea olvida la respuesta si atiende al lector, o no atiende al lector para no olvidar la respuesta.

Para favorecer el canto del Salmo por parte de la asamblea en su forma ideal, el salmista debería comenzar entonando él solo la respuesta que será repetida por la asamblea. De esta forma también da el tono y el carácter de la antífona disponiendo a la asamblea para su intervención. Después de repetir la asamblea la antífona, el salmista continuará proclamando los versos del Salmo a los que la asamblea responderá ya sin la previa entonación de la antífona por parte del salmista.

Esta forma de cantar el Salmo nos introduce en lo que conocemos como tono salmódico, más difícil de cantar que las musicalizaciones normales que todos conocemos, sobre todo porque exige la presencia de un salmista, pero de una riqueza y expresividad oracional extraordinarias. Si queremos recuperar el canto del Salmo responsorial deberíamos hacer un esfuerzo por aprender a cantar los Salmos de esta manera.

El libro del Salmista dedica en la introducción un apartado a explicar cómo se ejecuta el tono salmódico; lo reproducimos aquí con la intención de que sirva de “manual de uso” para aprender la técnica de cantilación de los salmos.

Elementos constitutivos de la Salmodia e indicaciones técnicas

1. Desde antiguo, los elementos constitutivos del tono salmódico se han clasificado claramente: Tenor (cuerda de recitado) y Terminatio (cadencia), esenciales; Inchoatio (entonación), Flexa (cesura) y Mediatio (cadencia media), como secundarios. La respuesta común ha sido siempre muy simple.

Lo podríamos representar gráficamente así:

LINEA-MELODICA-SALMOS-1

En el repertorio de salmos responsoriales que contiene el Libro del salmista, los dos elementos constitutivos de nuestra salmodia responsorial (recitativo y respuesta) aparecen bien diferenciados melódica y rítmicamente: el recitativo, muy cercano modalmente a la práctica antigua, forma una unidad melódica muy clara que luego enlaza perfectamente con la respuesta.

2. Hoy se podría expresar así la línea melódica del tono salmódico:

LINEA-MELODICA-SALMOS-2o bien:

LINEA-MELODICA-SALMOS-3

3. La relación salmodia (tono salmódico)-respuesta ha sido hecha dentro de una concepción de unidad total para conseguir la correcta ejecución del rito:

  • Unidad en el aspecto melódico: la cadencia provoca la respuesta incluso en el caso de usar, indistintamente, el tono elegido y su relativo menor o mayor.
  • En el aspecto rítmico: no debe haber ruptura entre el dinamismo de la recitación salmódica y la entrada de la asamblea, que responde.
  • En el aspecto ritual: la salmodia y la respuesta son elementos interdependientes que constituyen el rito proclamación-respuesta.

4. El tono salmódico se ha representado gráficamente en relación con el texto poético, compuesto con tres tipos de letras:

  • La negrita señala el número de pulsaciones (apoyos rítmicos), coincidiendo con las notas que llevan acento.
  • La cursiva indica las sílabas preparatorias del apoyo rítmico, correspondiente en el tono salmódico a las notas punctum.
  • La redonda es el texto recitado con las notas del tenor (movimiento silábico).

5. Dentro de la variedad de respuestas, algunas aparecen con estructura armónica para canto a voces. Éstas pueden ser cantadas por comunidades más preparadas o, simplemente, por toda la asamblea sin las voces porque la melodía es realmente popular.

6. La pedagogía de la participación de la asamblea en la respuesta requiere el ensayo previo, momentos antes de la celebración. Dentro de ésta, puede ayudar a recordarla si el salmista, después de cada estrofa, repite él solo la respuesta y, luego, la repiten todos. Esta repetición insistente puede ayudar a la meditación.

7. Cuando se canta la respuesta del Salmo y éste se proclama leído, puede introducirse una música suave de fondo que no obstaculice la comprensión del texto y acompañe la recitación del texto desembocando en la respuesta cantada. Es una práctica que da buenos resultados.

8. Para una buena asimilación del texto de la respuesta, la monición introductoria al salmo debe referirse claramente al texto responsorial.

[Conferencia Episcopal Española, Libro del Salmista, Madrid 2008]

En las próximas entradas veremos, a modo de ejemplo, la musicalización de los salmos y estribillos en tono salmódico para el tiempo de Adviento y el día de Navidad [Ciclo B].

 

♦♦♦ Además del Libro del Salmista, la Comisión Episcopal de Liturgia de España edita anualmente un subsidio litúrgico-pastoral que lleva por título Salmos responsoriales y sugerencias de cantos para los Domingos y Solemnidades del año litúrgico 20xx-20xx.

 

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13 comentarios

Archivado bajo Notas para el Salmo

13 Respuestas a “NOTAS PARA EL SALMO. CANTAR LOS SALMOS

  1. José María

    Por si puede contribuir en algo os dejo este enlace: http://salmosresponsorialesjmgs.blogspot.com.es/

  2. María Dolores

    Como bien sabes suelo leer la primera lectura y el salmo, pero estos artículos me han despertado el gusanillo y me gustaría aprender a salmodiar, con independencia de que cantarlo o salmodiarlo fuera o no admitido por mi parroquia. También sabes que mis conocimientos musicales, pese a mi gran afición, son nulos, así que te pregunto ¿crees que lo podría aprender?

    • ¡Claro que lo puedes aprender! No es necesario tener elevados conocimientos musicales para cantar el Salmo. En las próximas entradas publicaré en “Notas para el Salmo” un apunte sobre los salmos de Adviento en los que además de la partirura del estribillo y el texto del Salmo con indicaciones melódicas pondré el audio de los mismos para que sea más facil aprenderlo. Lo que te está ocurriendo es exactamente lo que pretendía, que nos “picara el gusanillo” a todos para empezar a cantar el Salmo responsorial con la dignidad que merece. Verás que no es difícil.
      Otra cosa, ya he recordado en varias ocasiones la conveniencia de que el Salmista sea una persona distinta al Lector por lo que eso de leer la primera lectura y el Salmo, tan habitual en nuestras parroquias, también lo podríamos corregir.

      • María Dolores

        Tomo nota, pero no sé si en la mía harán mucho caso y como no sé leer música, alguna pregunta tendré que hacer. Gracias

  3. Hola amigos, aunque haga tiempo que no comento nada aquí, os he estado siguiendo.
    A mí me ha picado el gusanillo de los Salmos cantando las respuestas al visitar otras iglesias. Ya mi padre lo hace en la iglesia en la que toca; tiene un coro bien nutrido y la lectora lee los Salmos y el coro y órgano hacen la respuesta. También me gusta mucho escuchar misa en distintas iglesias, cada vez que salgo de viaje lo intento, siempre se puede aprender y coger nuevas ideas. Y el otro día precisamente en una iglesia de mi ciudad el organista hacía algo que explicas en esta entrada: la lectora leía el salmo y ella misma cantaba las respuestas junto a la asamblea, y el organista acompañaba la respuesta de modo más fuerte y durante la lectura acompañaba de forma suave. En la Concatedral es el salmista el que entona tanto Salmo como respuesta. En fin, que he visto casi todas las opciones que se plantean. Y como me ha entrado el gusanillo he encargado el libro del salmista. Y ahora entré aquí a curiosear sobre el tema.

    En mi caso no se hace nada, pero voy a intentar restablecer el canto de la respuesta, ya que según me ha dicho una de las cantoras del coro, antes se hacía en la parroquia.
    Lo de que sea otro lector el que haga la primera lectura y no sea el mismo el que haga primera lectura y salmo es un poco complicado; ha habido sábados en los que el mismo lector ha tenido que hacer las dos lecturas y el salmo, aunque normalmente intervienen dos lectores al menos.

    Pregunto lo siguiente:
    Mi intención es que desde el coro tocar yo y cantar la/s cantora/s la respuesta, y los salmos que los lea la lectora. ¿Lo propio será que mientras la lectora se dirija al púlpito, nosotros ya cantemos una vez la respuesta, o hay que esperar a que la lectora se encuentre en el púlpito?

    • Hola Pedro, ¡bienvenido otra vez! Veo que tu inquietud va creciendo entorno a los elementos litúrgicos de la celebración eucarística. Comprender la liturgia ayuda a celebrar mejor y quienes tenéis responsabilidades sobre el canto litúrgico también tenéis que saber dar sentido a lo que hacemos.
      El Salmo responsorial es Palabra de Dios, una palabra lírica que exige una proclamación diferenciada del resto de lecturas. Por eso se dice que es preferible que quien proclame las lecturas sea alguien distinto de quien entone el Salmo, para que se distinga también ahí que son textos con dinámicas diferentes. Por otra parte, el Salmista debe ser alguien con una mínima dotación para el canto, cosa que no se exige a quien proclama las lecturas.
      Para contestar a tu pregunta es importante entender la función del Salmista: no es un cantor al que puedes introducir desde el coro. El Salmo responsorial no es un texto coral sino una plegaria de la asamblea. Es él quien invita a la asamblea a unirse a la oración del Salmo. Cuando llega al ambón invita a cantar entonando una vez él solo la respuesta (le puede acompañar el órgano pero no un coro). A continuación se une toda la asamblea repitiendo la respuesta. No hay un cantor y un lector; es la misma persona la que canta la respuesta y/o las estrofas del salmo. Si no se cantan las estrofas se recitan, pero siempre la misma persona.

      • Entiendo. Pero si que he visto yo eso. Será como dices, pero claro, si es difícil encontrar alguien que lea, más si le pides que entone. Es más, en mi iglesia al menos, es la monja la que tiene que “captar” a alguien para que lea, sobre la marcha, cada sábado.. y es prácticamente imposible que tras elegir a quien lea (la gente suele llegar a cinco minutos o menos del comienzo), ponerme yo de acuerdo con esa persona y que entone. Es más, creo que directamente se negarían, la gente no quiere entonar desde el púlpito si no sabe cantar bien.
        Por eso decía yo lo de que desde el coro, yo al órgano, y la señora que canta arriba conmigo (suele haber sólo una, pero canta bien), entonáramos la parte cantada.
        Se me ocurre que una solución intermedia sería que esa persona desde abajo cante también, y al estar la “cantora” (perdón por la expresión, pero es que no puedo decir coro, aunque podría decir solista), decía que al estar también la cantora cantando, a la persona que lee no le daría apuro cantar, realmente la cantora de arriba no vendría a sustituir el canto del pueblo ni de la lectora, sino a apoyar el mismo. ¿Que te parece esto?

      • La actitud pastoral más general nos dice que tenemos que hacer lo mejor con los medios de que disponemos sin ser tan exigentes que por falta de medios no hagamos nada. Si no tienes ningún salmista capacitado puedes hacer lo que propones, cantar vosotros la respuesta desde el coro y que un lector recite el salmo desde el ambón; es de las tres formas posibles una forma válida, aunque no la ideal. Lo que sí puedes hacer es convertir a tu “cantora” en “salmista” y hacer que sea ella la que cante la respuesta desde el ambón y recite el salmo si no se atreve a cantarlo entero. Siempre que sea posible habría que institucionalizar la figura del Ministerio del salmista.

  4. Muchas gracias por tu ayuda amigo, haré así. Efectivamente hay que adaptarse a los recursos de cada congregación.
    Un abrazo.

  5. miren josune

    Leo el salmo y la segunda lectura además de los cantos desde el ambón. Otra persona lee la primera lectura y una tercera hace de monitora desde el atril.
    Mi pregunta es: ¿puedo leer el salmo y lectura y entonar los cantos desde el ambón, es correcto?

    • El ambón es el lugar destinado a la proclamación de la Palabra de Dios. Las lecturas y el salmo se deben hacer siempre desde el ambón con la solemnidad que les corresponde. Lo que no es correcto es que animes los cantos desde el ambón; el salmo sí porque es Palabra de Dios. El atril que dices es un buen lugar para las moniciones y para la animación del canto con la asamblea. Si hay dos lectores es preferible que uno haga la primera y la segunda lectura, y el otro el salmo; así se distinguen mejor las diferencias entre un texto poético (que debería ser cantado siempre), y el resto de las lecturas.

  6. Teofilo

    Tengo una consulta,
    tenemos un salmista en mi comunidad y canta muy bien el salmo; nosotros respondemos cantando el responsorio. Ahora pregunto, ¿se puede repetir el responsorio dos veces o definitivamente se canta una sola vez nada más entre las estrofas?

    • Estamos en la forma ideal de ejecución del Salmo, es decir, el salmista introduce la cantilación del Salmo cantando una primera vez él solo la respuesta y a continuación la repite la asamblea. El salmista continúa con la cantilación del Salmo y entre cada estrofa, con una debida pausa, la asamblea canta la respuesta. Hay quien canta la respuesta únicamente al principio y al final de la cantilación del Salmo, pero esa no es la forma ideal. No se trata de escuchar la oración del salmista sino de que toda la asamblea participe con él en la alabanza, súplica o acción de gracias que brotan de sus versos. Aun así, esa forma de ejecutar el Salmo, conocida como “sandwich”, también es correcta.

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