SEMANA SANTA, MÚSICA Y LITURGIA

LA PIEDAD [Van Dyck 1618-1620]Dentro del Año litúrgico, la Semana Santa es el tiempo en que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Es un período de intensa actividad litúrgica que comienza el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección. La fecha de la celebración es variable (entre marzo y abril según el año). La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que finaliza en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santo, se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.

El núcleo original más antiguo de la Semana Santa es la Vigilia Pascual de la que tenemos rastros ya en el siglo II de la era cristiana. Fue siempre una noche de vigilia en recuerdo y espera de la resurrección de Jesucristo.

A ello se añadió muy pronto la recepción de los sacramentos de la iniciación cristiana: bautismo, confirmación y eucaristía, por lo que se convirtió a su vez en la gran noche sacramental de la Iglesia.

Posteriormente la Vigilia Pascual se desarrolló extendiéndose en el tiempo y se transformó en el Triduo de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, del que ya habla San Agustín como una celebración muy generalizada.

Este Triduo añadió a la Vigilia ya existente otros momentos importantes de la celebración, en concreto, la memoria de la Cena del Señor el Jueves Santo. El Jueves Santo contemplaba nada menos que tres celebraciones eucarísticas distintas: se celebraba una misa para reconciliar a los pecadores, una misa crismal y la misa que recuerda la institución de la Eucaristía.

En la liturgia actual, el Triduo Pascual empieza en la tarde del Jueves Santo con la Misa de la Cena del Señor (in Coena Domini) y se une al primer día del Triduo que es, en sí, el Viernes Santo de la Pasión del Señor. El segundo día es el Sábado Santo de la sepultura del Señor, un día de silencio, ayuno y espera. La Iglesia se detiene ante el Sepulcro del Señor crucificado y espera su Resurrección. Con la Vigilia Pascual, en la noche del Sábado Santo, comienza el tercer día del Triduo Pascual, el Domingo de la Resurrección del Señor.

El canto en la Semana Santa y Triduo Pascual

La Congregación para el Culto Divino publicó en 1988 el documento La preparación y celebración de las fiestas pascuales con la intención de «recordar algunos aspectos doctrinales y pastorales… en orden a mejorar la celebración de los misterios de la redención y favorecer la participación más fructuosa de los fieles a las mismas.» (PFP 5). El número 42 está enteramente dedicado al canto del pueblo, de los ministros y del sacerdote celebrante con abundantes sugerencias para el canto:

«Tiene una importancia especial en las celebraciones de la Semana Santa y, especialmente durante el Triduo Pascual, el canto del pueblo, de los ministros y del sacerdote celebrante, porque es concorde a la solemnidad de dichos días y también porque los textos adquieren toda su fuerza precisamente cuando son cantados.

Se invita a las Conferencias de Obispos, en el caso en que no lo hubiesen ya hecho, que tomen las medidas necesarias para dotar de melodías adecuadas a los textos y aclamaciones que, por su misma naturaleza, reclaman ser cantados. Dichos textos son:

  1. la oración universal del Viernes Santo de la Pasión del Señor; la invitación del diácono, si la hace, o la aclamación del pueblo;
  2. los cantos durante la ostensión y adoración a la Cruz;
  3. las aclamaciones durante la procesión con el cirio pascual y las del pregón pascual, el “Aleluya” responsorial, las letanías de los santos y la aclamación que sigue a la bendición del agua.

No se omitan con facilidad los textos litúrgicos de los cantos para la participación del pueblo; procúrese que las traducciones de los mismos sean provistas de melodías adecuadas. Si dichos textos no están todavía disponibles para ser cantados, provisionalmente escójanse textos semejantes. Prepárese un repertorio propio para estas celebraciones, a ser utilizado únicamente en las mismas. Propónganse especialmente:

  1. los cantos para la bendición y procesión de ramos, y para la entrada en la iglesia;
  2. los cantos para la procesión con los santos óleos;
  3. los cantos para la procesión de preparación de las ofrendas en la Misa “en la Cena del Señor”, y el himno para la procesión del traslado del Santísimo Sacramento a la capilla de la reserva;
  4. las respuestas de los salmos responsoriales de la Vigilia pascual y los cantos que acompañan la aspersión del agua.

Prepárense también melodías adecuadas que faciliten el canto de los textos de la Pasión, del Pregón Pascual y de la bendición del agua bautismal.

En las iglesias importantes utilícese también el abundante tesoro de música sagrada antigua y moderna; téngase en cuenta, sin embargo, la necesidad de una adecuada participación de los fieles.» (PFP 42)

Teniendo en cuenta estas indicaciones generales sobre el canto podemos adentrarnos en los momentos más significativos de la liturgia de estos días en los que debemos cuidar con especial interés todos los detalles de la liturgia y del canto para conseguir que la asamblea viva con intensidad este momento tan importante de la vida cristiana.

Domingo de Ramos

DOMINGO DE RAMOSLa Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. La entrada del Señor en Jerusalén se conmemora con una procesión en donde los cristianos, imitando la actitud de los niños hebreros, salen al encuentro del Señor con palmas aclamándolo como Rey y Señor. Se recomienda que en cada parroquia se haga una única procesión en la misa de mayor afluencia de fieles. Durante la procesión, «los cantores y el pueblo entonan los cantos indicados en el Misal Romano, como son el salmo 23 y el 46, y otros cantos apropiados en honor de Cristo Rey.» (PFP 32)

El domingo de Ramos subrayaremos especialmente los cantos procesionales para la procesión con los ramos, el canto de entrada, el Gloria, el versículo antes del Evangelio: “Cristo por nosotros se sometió…”, los cantos durante la lectura de la Pasión y el canto de comunión.

Jueves Santo

El Jueves Santo tiene dos celebraciones eucarísticas importantes, la misa crismal y la misa vespertina en la Cena del Señor.

La misa crismal tiene dos aspectos de gran utilidad pedagógica: por una parte, el obispo consagra el crisma y bendice los óleos para los distintos sacramentos que utilizaremos a lo largo del año, y por otra, esta eucaristía pone de manifiesto la comunión existente entre el obispo y sus presbíteros en el único sacerdocio y ministerio de Cristo. Los cantos apropiados para esta celebración son aquellos que expresan la comunión, la unidad, el ser pueblo sacerdotal, la pertenencia a la Iglesia, la vida sacramental, etc.

ULTIMA CENA [Chema-Simal]La misa vespertina en la Cena del Señor es una eucaristía solemne y emotiva en la que recordamos la cena ritual que tuvo Jesús con sus discípulos en la noche en que iba a ser entregado, y en la que nos dejó el encargo de hacer eso en memoria suya. Pero no es la celebración más importante de estos días; la Eucaristía central en el Triduo Pascual es la de la Vigilia Pascual.

Los cantos más apropiados para esta celebración son los que nos hablan del amor, de la entrega, del servicio y del sacerdocio.

  • La antífona de entrada de esta misa es: «Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo. En él está nuestra salvación, vida y resurrección; él nos ha salvado y libertado.». El rito de entrada suele prolongarse por lo que el Misal romano prevé que se canten algunos versículos del salmo 66 (los necesarios mientras dura la procesión de los ministros).
  • El Gloria hoy destaca de modo particular pudiendo incluso hacer sonar las campanas, que no volverán a sonar hasta el Gloria de la Vigilia Pascual. El órgano y cualquier otra música instrumental pueden usarse sólo para sostener el canto.
  • Durante el lavatorio de los pies se pueden cantar cantos como Mandatum novum (en gregoriano), Un mandamiento nuevo (popular), Hombres nuevos (J. A. Espinosa), Os doy un mandato nuevo (F. Palazón), etc.
  • Hoy es un día significativo para cantar en la presentación de los dones. Se pueden cantar cantos como Ubi caritas est vera, Donde hay caridad y amor (J. Madurga), Las ofrendas de tus dones (A. Alcalde), Como el Padre me amó (Kairoi) o algún otro canto de fraternidad.
  • Para la comunión podemos entonar cantos alusivos a la Pascua: Acerquémonos todos al altar (F. Palazón), Yo soy el pan de la vida (C. Gabaraín), Comiendo del mismo pan (J. Madurga), Éste es el pan de los hijos (A. Alcalde), etc.
  • Por último, en el traslado del Santísimo al lugar de la reserva se pueden cantar cantos como Pange lingua u otros cantos eucarísticos, para terminar con el Tantum ergo mientras se inciensa el Santísimo.

Viernes Santo

CRISTO EN LA CRUZ [Eugène Delacroix 1845]Este día está completamente centrado en la cruz. La comunidad cristiana proclama la Pasión del Señor y ejerce su función sacerdotal rogando por todos los hombres. Adora la cruz y comulga con la reserva del día anterior.

  • En la celebración de la Pasión del Señor, el sacerdote y los ministros se dirigen en silencio al altar sin canto alguno. La Pasión según san Juan se canta o se proclama del mismo modo que se ha hecho el domingo anterior. Durante la lectura de la Pasión podemos intercalar unas antífonas o cantos breves.
  • Dada su importancia, conviene cantar la respuesta a la oración universal. Entre las respuestas cantadas podemos seleccionar: Oh, Señor, escucha y ten piedad; Señor, escúchanos, Señor, óyenos; Kyrie, eleison; En tu Reino, Señor, acuérdate de nosotros.
  • Durante la adoración de la Cruz podemos cantar las antífonas, los improperios y el himno Oh cruz fiel, o bien otros cantos apropiados: ¡Victoria, tú reinarás! (D. Julien), Oh cruz, te adoramos (J. Madurga), Cristo sube a la cruz (A. Alcalde), Sube el nazareno (J. Madurga), Mirarán al que traspasaron (A. alcalde), etc.

Sábado Santo

Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece en silencio junto al sepulcro del Señor meditando su pasión y su muerte, y esperando su resurrección. No hay Eucaristía pero se recomienda la celebración del oficio de lecturas y de las laudes con participación del pueblo.

Vigilia Pascual

PASCUA RESURRECCIONLa Vigilia Pascual cierra el Triduo Pascual e inaugura el Tiempo de Pascua. Es la noche santa en la que la luz brilla en las tinieblas, en que la muerte fue vencida, en la que celebramos que Cristo ha resucitado y por eso, con la máxima solemnidad de que somos capaces, con repiques de campana y al son de instrumentos, cantamos el Gloria y entonamos el Aleluya para festejar que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha abierto el camino a la nueva Vida. En esta noche el canto adquiere un protagonismo singular. Tanto el canto de los ministros en diálogo con la asamblea como los cantos del propio y del ordinario deben hacerse con especial solemnidad. Es una noche en la que no podemos dejar de cantar el Prefacio, la Plegaria eucarística y todas las oraciones que corresponde a los ministros. En particular hay que destacar:

  • El canto del lucernario. Es el comienzo de la Vigilia. El diácono o el sacerdote proclama Luz de Cristo y los files responden Demos gracias a Dios.
  • El canto del Pregón pascual. Siempre que sea posible hay que cantarlo. El cantor del pregón, además de ensayarlo bien, es preciso que sienta su contenido y lo exprese vibrando con el texto y el sentido. Se pueden hacer interrupciones en el Pregón intercalando aclamaciones a Cristo como, por ejemplo, Oh luz gozosa.
  • El canto de los salmos. Esta noche hay una gran abundancia de lecturas de la Palabra de Dios. Dios habla a su pueblo y éste le responde con los salmos y oraciones.
  • El canto del Aleluya. El sacerdote, terminada la epístola, entona por tres veces el aleluya elevando gradualmente la voz y el tono, y repitiéndolo la asamblea. Una vez entonado en la noche pascual ya no se volverá a omitir durante todo el tiempo pascual. Su canto será uno de los distintivos de las celebraciones pascuales.
  • La liturgia bautismal: las letanías de los santos y la bendición del agua y renovación de las promesas del bautismo.
  • Durante la aspersión, si los fieles no son capaces de cantar, pero se dispone de un Lector, éste puede recitar con solemnidad y pausa la siguiente antífona en la que el pueblo puede ir intercalando Aleluya:
    – Vi que manaba agua del lado derecho del templo, aleluya. R/. Aleluya.
    – Y habrá vida abundante dondequiera que llegue la corriente, aleluya. R/. Aleluya.
    – Y todos cantarán: Aleluya, aleluya. R/. Aleluya.

♦♦♦ Propuesta de Cantos para las Celebraciones de SEMANA SANTA

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1 comentario

Archivado bajo Año litúrgico

Una respuesta a “SEMANA SANTA, MÚSICA Y LITURGIA

  1. María Dolores

    Cuando lea la próxima publicación ya será Pascua.
    La Semana Santa tiene algo especial. La conmemoración de la Pasión y Muerte del Señor es una de las celebraciones más hermosas que conozco. Habrá quien lo considere morboso, pero no es un recrearse en la muerte y todo el sufrimiento anterior, ¡no! Lo importante de este acontecimiento no es el sufrimiento sino las consecuencias que tiene para nosotros: Cristo, con su muerte y resurrección nos confirma en la fe y nos da la esperanza de la resurrección y la salvación para todos.
    Musicalmente, quizá se canten los cantos más hermosos del año. Litúrgicamente es la época más solemne. Popularmente es la máxima expresión de fervor popular.
    Feliz Semana para todos.

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